Notificaciones push para cafeterías

La notificación push es el único canal que llega al teléfono del cliente sin intermediarios: no hay algoritmo decidiendo quién la ve ni presupuesto que pagar por alcance. Por eso mismo es el más fácil de arruinar.

Una notificación de más y el cliente las desactiva; dos de más y desinstala. La disciplina importa más que el volumen: pocas, oportunas y con un motivo concreto.

Qué mandar

Las que mejor funcionan tienen una razón para existir del lado del cliente, no del tuyo. "Te faltan dos visitas para tu café gratis" es información útil. "Vení a visitarnos" no es nada.

El segundo grupo que rinde es el de las que llegan en un momento donde la oferta es relevante: un producto de temporada que recién sale, una promoción de una franja horaria floja. Lo que no rinde es el recordatorio genérico repetido.

  • Progreso: cuánto falta para el próximo beneficio
  • Cambio de nivel: reconocimiento cuando el cliente sube
  • Recuperación: a quienes hace tiempo no aparecen, con un incentivo concreto
  • Novedad real: producto nuevo o de temporada
  • Promoción acotada en el tiempo, para mover días flojos

Cuándo mandarlas

En una cafetería el horario importa más que en casi cualquier otro rubro, porque el consumo tiene ventanas muy marcadas. Un aviso de café que llega a las cuatro de la tarde compite con la sobremesa; el mismo aviso a las ocho y media de la mañana llega mientras la persona decide dónde parar camino al trabajo.

Las notificaciones programadas resuelven esto: se dejan configuradas con anticipación para que salgan en el momento correcto, sin que nadie tenga que acordarse de apretar el botón.

  • Antes de la ventana de consumo, no durante ni después
  • Programadas con anticipación para no depender de acordarse
  • Evitar horarios de descanso: una push nocturna cuesta desinstalaciones

La frecuencia que no quema la base

No hay un número universal, pero el criterio sí es general: cada notificación tiene que poder justificarse ante el cliente. Si no podés explicar por qué esta persona en particular debería recibir este mensaje hoy, no lo mandes.

La segmentación es lo que permite bajar el volumen sin bajar el impacto. Cuatro mensajes distintos a cuatro segmentos golpean más que un mensaje único a toda la base, y cada cliente recibe uno solo.

  • Que cada envío tenga un motivo específico para ese cliente
  • Segmentar en lugar de aumentar la frecuencia
  • Mirar las desinstalaciones después de cada campaña

Preguntas frecuentes

¿Cuántas notificaciones por mes conviene mandar?

Más que un número fijo, el criterio es que cada envío tenga un motivo concreto para quien lo recibe. Segmentar permite mandar menos a cada persona sin perder alcance total.

¿Puedo programarlas con anticipación?

Sí. El sistema permite dejar notificaciones programadas para que salgan en la fecha y hora que elijas, que es lo que conviene para las franjas horarias fijas.

¿A quién le llegan?

Podés mandarlas a toda la base o a un segmento, por ejemplo sólo a los clientes de un nivel determinado o a los que hace tiempo no vienen.

¿Qué pasa si el cliente las desactiva?

Deja de recibirlas y sigue usando la app normalmente. Por eso conviene cuidar la frecuencia: recuperar un permiso de notificaciones desactivado es mucho más difícil que no perderlo.

¿Tienen costo por envío?

No hay costo por alcance como en publicidad en redes. Es un canal propio, que es justamente lo que lo hace valioso.

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